Italia es la capital mundial de la pasta, el país que ha conseguido que su cultura culinaria se mezcle, fusione y adopte en todos los rincones del mundo. Si bien hay platos que encontrarás en cualquier zona de la península itálica, cada ciudad tiene sus especialidades. Por ello, hemos hecho una selección de los platos típicos de Roma, para que puedas disfrutar de la mejor experiencia gastronómica en la Ciudad Eterna.

¡Tu paladar te lo agradecerá!

1Il supplì al telefono

Para empezar nuestro recorrido gastronómico, no podemos hablar de otro plato que no sea el supplì, uno de los antipasti (entrantes) más populares de la cocina romana y que debéis comer en vuestra visita a la capital italiana. El supplì al teléfono es, en líneas generales, una versión romana de nuestras famosas croquetas. Uno de esos entrantes que a todos nos gustas y siempre apetecen. Se trata de unas deliciosas croquetas de arroz cocido, carne, tomate y queso provatura (un tipo de queso muy similar a la mozzarella).

El nombre supplì al teléfono proviene de la pronunciación italianizada de la palabra surprise francesa derivando en supplì. En cuanto a la expresión «al telefono», se les llama así debido a que al freírlo, el queso se funde y al abrir el supplì a la mitad el queso fundido desciende en espirales como el cable de un teléfono.

Es el típico plato que podréis encontrar en cualquier local de la ciudad, e incluso en puestos callejeros.

2Pasta alla Gricia

La pasta alla Gricia está considerada la predecesora de la famosa pasta all´amatriciana. Según cuentan, fue inventada por los pastores del Lazio (región de Roma) ya que era un plato rápido, fácil de preparar y que necesitaba pocos ingredientes.

La pasta alla Gricia se prepara con guanciale frito (la mejilla del cerco) y pecorino romano (queso típico de la ciudad). Es una pasta muy simple, pero de gran sabor y uno de los platos típicos que comer en Roma.

Los tipos de pasta más típicos para comerla son bucatini, tonnarelli (pastas largas) o rigatoni (pasta corta). No dejéis de probarla, os encantará.

 

3Bucatini all´amatriciana

Una vez explicada la pasta alla gricia, es necesario hablar de uno de los platos estrella de la cocina Italia: la pasta all´amatriciana. Es una comida típica de la capital italiana y uno de los platos más conocidos.

La amatriciana se prepara con guanciale (la mejilla del cerco), pecorino romano (queso), tomate y cebolla, ingredientes que producen una pasta verdaderamente deliciosa.

La amatriciana se suele tomar con mezze maniche o bucatini.

 

4Tonnarelli Cacio e Pepe

Para mí, sin duda, el mejor plato de la gastronomía romana, a pesar de ser uno de los menos conocidas por los extranjeros. El nombre cacio e pepe significa queso y pimienta, cacio hace referencia al pecorino romano.

La receta incluye el pecorino romano y pimienta negra, y aunque parezca simple su elaboración no lo es tanto. Es un acierto para todos aquellos amantes del queso.

La pasta cacio e pepe se suele tomar con tonnarelli (es un tipo de pasta larga al huevo), aunque también puedes encontrarla con spaghetti.

 

5Spaghetti alla carbonara

Otra de las estrellas cocina romana es este famosísimo plato de pasta. Probablemente, no sea ninguna novedad para vosotros, pero lo cierto es que casi con seguridad habéis probado la versión errónea de esta maravilla culinaria. Así es, la carbonara típica romana NO LLEVA NATA. En este famoso plato se utilizan yemas de huevo, pecorino romano, guanciale (mejilla del cerdo) y pimienta negra. Una vez que lo pruebes no volverás a echar nata a este característico plato.

La pasta carbonara se suele comer con spaghetti, pero también se pueden emplear fettucine, rigatini o bucatini.

 

6Penne all’Arrabbiata

Este plato, de gran tradición en la cocina de Roma, será uno de los preferidos por aquellos que prefieren los sabores con un toque picante. Su nombre all´arrabbiata (enfadados) deriva de que al comerlos, debido al picante del peperoncino (chile o guindilla), la cara se torna un poco roja, como si estuviésemos enfadados.

Se utiliza ajo, perejil, tomates, chile o guindilla seca y aceite extra virgen de oliva. Lo habitual es comerlos con penne (macarrones).

7Rigatoni con la pajata

Los rigatoni con la pajata en romano, pagliata en italiano, es una pasta cocinada con los intestinos de la ternera, todo un reto para los menos escrupulosos.

Se preparan con puré de tomate, vino blanco, apio, intestinos de ternera, ajo, guindilla o chile en polvo, aceita extra virgen de oliva y cebollas blancas.

Sin duda, una de las pastas menos conocidas fuera del país de la bota, pero que merece la pena probar en vuestra visita a la capital italiana.

8Pizza romana

La pizza romana, diferente a la napolitana, es menos esponjosa y mucho más crujiente y fina. Además, los bordes suelen estar un poco quemados y con poca corteza .

9Gnocchi alla romana

Los gnocchi son un plato muy conocido de la gastronomía italiana. Se preparan en toda la península en distintas versiones, pero ya que estamos en Roma, os recomiendo probar la versión romana.

Los gnocchi alla romana son una auténtica bomba de sabor y de calorías. Se preparan con mantequilla, pecorino (queso), sémola, parmesano (queso), leche entera, nuez moscada y 2 yemas de huevo.

 

10Abbacchio alla scottadito

Esta chuletas de cordero son una receta típica romana durante la época de semana santa. Es un plato que se come muy caliente, por lo que es una buena opción durante las épocas más frías de la Ciudad Eterna.

En la receta se emplean cordero, romero, pimienta negra, aceite extra virgen de oliva y limones. Es un plato con muchísimo sabor y delicioso para comer durante los meses fríos.

 

11La trippa alla romana

Las tripas son un plato de la cocina tradicional italiana que se preparan en diferentes versiones en toda Italia. Así, están las tripas a la florentina, a la milanesa o a la bolognesa. En este caso, vamos a centrarnos en la receta tradicional romana.

Es un plato muy rico y de poco grasa. Se utiliza tripas, pecorino (queso romano), zanahorias, ajo, vino blanco, aceite extra virgen de oliva, pimienta negra, guanciale (mejilla del cerdo), apio, cebollas blancas, puré de tomate y menta.

 

12Saltimbocca

Su nombre saltimbocca proviene de que son un plata tan sabroso que slatan directamente a la boca. Los saltimbocca son uno de los hitos de la cocina romana y uno de los favoritos de los expertos. Este famoso plato no te dejará indiferente y, seguramente, quieras repetir.

Los saltimbocca jamón crudo, mantequilla, mantequilla, pimienta negra, aceite extra virgen de oliva, agua, harina, vino blanco, filetes de ternera y salvia.

 

13Coda alla vaccinara

Se trata de una receta de rabo de toro braseado acompañado con apio y puré de tomate. Un plato fuerte más adecuado en la época invernal que en los meses de verano.

 

14Carciofi alla giudìa e alla romana

Son dos recetas de alcachofas: alcachofas a la judía y alcachofas a la romana.

Las alcachofas a la judía son alcachofas aplastadas y fritas y acompañadas de calabacines fritos rellenos de queso mozzarella y anchoas.

Las alcachofas a la romana son alcachofas aderezadas con ajo y menta y que se preparan a la brasa con aceite de oliva y agua.

15Fagioli con le cotiche

Los faglioli con le cotiche son un plato de cuchara tradicional, muy apropiado en épocas de frío. Son fabes (judías blancas) con cortezas de cerdo.

Se preparan con fabes, aceite, pimienta, puré de tomate, cebolla blanca, laurel y cortezas de cerdo. Una versión romana de nuestros famosos callos.

 

16Pomodori col riso

Se trata de deliciosos tomates al horno rellenos de arroz y acompañados con patatas. Es un plato muy típico de la comida italiana y un alternativa sana si ya os habéis cansado de la pasta. Se toman calientes por lo que es más habitual comerlos en las épocas de Otoño e Invierno.

17Crostata di visciole

Se trata de un pastel típico hecho de queso ricotta y mermelada de cerezas. Toda una delicia para los más golosos.

 

18Maritozzi

Se trata de un desayuno típico de la ciudad hecho de pan dulce relleno de nata. Lo podréis encontrar en cualquier cafetería romana a la hora del desayuno. Es la manera más dulce de comenzar el día, y al más puro estilo romano.